Este artículo fue redactado por profesionales médicos autorizados en Estados Unidos y traducido al español. Su contenido es únicamente informativo y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Articulo original en ingles publicado el 2020-10-22.

Quizá hayas dedicado casi un año a planear tu boda, o meses a planear tus últimas vacaciones, pero ¿cuánto tiempo has dedicado a preparar tu cuerpo para gestar una vida? 

No importa en qué etapa del proceso te encuentres: ¡este es el momento perfecto para empezar a optimizar tu cuerpo para la concepción!

Pero ¿cómo prepararte para el embarazo? ¡Te guiaremos a través de algunos de los pasos esenciales!

1. Suspende los anticonceptivos hormonales

Aunque los anticonceptivos orales, como las píldoras anticonceptivas, y los DIU hormonales hacen un trabajo excelente para prevenir el embarazo, también interrumpen la comunicación hormonal entre tu cerebro y tus ovarios. A veces, después de suspender los anticonceptivos, puede tardar entre 1 y 6 meses para que los ciclos se reanuden, y a veces incluso más para que vuelvan a ser regulares. Si tienes un cronograma para quedar embarazada, es buena idea considerar dejar que tus hormonas se regulen de forma natural, bastante antes de la fecha deseada de concepción.

Es importante que hables con tu médico antes de suspender cualquier medicamento. Además, asegúrate de tener un método anticonceptivo de respaldo, como condones, mientras tu cuerpo se regula.

2. Prepárate con vitaminas prenatales

¿Sabías que las píldoras anticonceptivas orales en realidad agotan nuestras reservas de nutrientes? Se ha descubierto que con frecuencia agotan vitaminas como B6, B12, ácido fólico, vitamina C, magnesio y zinc, ¡por nombrar solo algunos nutrientes! Además, es difícil garantizar que estás maximizando tus reservas de nutrientes solo con la dieta, ¡y muchas personas no alcanzan los niveles adecuados de nutrientes esenciales para concebir!

Considera hablar con tu médico para encontrar una buena vitamina prenatal de calidad con tiempo. Muchos especialistas en fertilidad recomiendan comenzar un multivitamínico prenatal al menos 3 a 6 meses antes de empezar a intentar concebir.

Estos son algunos nutrientes clave que debe contener tu prenatal:

  • Vitamina B9 (folato): Investigaciones recientes han respaldado una forma metilada de B9 (5MTHF) en lugar del ácido fólico, que es una forma sintética de B9. El folato metilado está ganando popularidad porque los estudios han descubierto que 1 de cada 3 mujeres puede tener una variante genética llamada mutación MTHFR que requiere folato metilado, en lugar de ácido fólico, ¡para que sus cuerpos puedan aprovechar mejor el nutriente! En cualquier caso, ¡el folato es absolutamente esencial durante el embarazo para asegurar un desarrollo saludable del tubo neural!
  • Colina: Este también es un nutriente esencial que debes buscar en tu prenatal. La colina contribuye al proceso de concepción y al embarazo temprano al favorecer la expresión génica, la donación de grupos metilo e incluso el desarrollo cerebral. Se encuentra comúnmente en las yemas de huevo, pero la mayoría de los estadounidenses suele tener una deficiencia considerable. Por eso, si tu prenatal contiene colina, ¡suma puntos extra!
  • DHA: El DHA es un ácido graso omega-3 que ayuda a favorecer el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso del bebé. Se puede encontrar en fuentes alimentarias, como pescados grasos capturados en su medio natural. Sin embargo, muchas personas no consumen cantidades adecuadas con regularidad, por lo que es otro nutriente clave que debes buscar en un multivitamínico.

3. Empieza a hacer un seguimiento de tu ciclo menstrual

Si aún no lo haces, es esencial que comiences a hacer un seguimiento de tu ciclo para obtener información clave sobre tu ventana fértil. ¡Descarga la app de Premom y empieza a registrar tus datos hoy mismo!

A medida que tus hormonas comiencen a regularse, verás cambios en el moco cervical, picos de la temperatura basal corporal (BBT) después de la ovulación y subidas de la LH antes de la ovulación. Todo esto contiene información importante sobre tu ciclo y tu ventana fértil para ayudarte a concebir o a evitar la concepción hasta que estés lista. Algunas herramientas esenciales para empezar a registrar en tu app de Premom son:

  1. Pruebas de ovulación Easy@Home o pruebas cuantitativas de ovulación Premom
  2. Un termómetro de temperatura basal corporal
  3. Tiras de prueba de progesterona urinaria PdG
  4. La app de Premom para el móvil
  5. Pruebas de embarazo HCG

4. ¿Qué hay al final de tu tenedor?

La nutrición también es un componente esencial para preparar tu cuerpo para la concepción. No puedes compensar una mala alimentación con suplementos. ¡Que estés tomando un prenatal no significa que debas descuidar la nutrición! Además, cualquier hábito alimenticio saludable que adoptes ahora puede ayudarte a mantener un peso y un nivel de azúcar en sangre saludables a lo largo del embarazo.

Es bueno eliminar el alcohol con antelación, además de cualquier uso recreativo de marihuana u otras drogas. A menudo, las dietas basadas en alimentos integrales, como Whole 30 o Paleolítica, pueden ayudarte a equilibrar el azúcar en sangre, optimizar los nutrientes y eliminar los alimentos procesados, al mismo tiempo que se centran en verduras orgánicas densas en nutrientes, frutas de bajo índice glucémico, huevos y carnes de pastoreo, y pescados capturados en su medio natural. Esto no solo evita que ingieras cantidades innecesarias de pesticidas, sino que también te mantiene alejada de aditivos químicos y colorantes alimentarios innecesarios que tu cuerpo no necesita.

5. Mueve ese cuerpo antes de la barriguita

Casi todo el mundo coincide en que el ejercicio es beneficioso para mantener un peso saludable, ganar masa muscular, apoyar el metabolismo y mejorar el ánimo, pero ¿qué tipos de ejercicio son mejores antes de la concepción? Es diferente para cada persona, pero por lo general se considera que 30 a 60 minutos de ejercicio suave es lo más beneficioso en términos generales. Sin embargo, las rutinas de entrenamiento de alta intensidad, como las clases de spinning y las clases de entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) excesivamente intensas en el gimnasio, pueden generar estrés físico en mujeres que están intentando concebir (TTC) y, en ocasiones, alterar los ciclos menstruales. Cuando intentas concebir, lo mejor es encontrar un punto medio entre cardio ligero, caminatas, pilates y yoga para mantener la fuerza y la resistencia físicas, sin añadir factores de estrés innecesarios al cuerpo.

6. Higiene del sueño

Los buenos hábitos de sueño son esenciales para favorecer un ciclo hormonal saludable. Los ciclos menstruales se ven influenciados con frecuencia por el ritmo circadiano, el ciclo natural de sueño y vigilia que se repite cada 24 horas en función de la luz y la oscuridad. Haz lo posible por dormir al menos 8 horas por noche en un entorno completamente oscuro. Las luces azules, como las que emiten los teléfonos móviles, los televisores y otros dispositivos, pueden detener la producción natural de melatonina de tu cuerpo y afectar negativamente tu ritmo circadiano. Considera desconectarte 1 a 2 horas antes de irte a la cama, intenta acostarte y despertarte a la misma hora cada día, mantén tu habitación fresca para favorecer un buen descanso y, si necesitas ver televisión, considera usar gafas con tinte naranja para contrarrestar los efectos de la luz azul. Cuando apoyas tu ritmo circadiano, también estás favoreciendo un ciclo hormonal saludable.

7. ¡Involucra a tu pareja!

La concepción implica un óvulo y un espermatozoide; es una división 50:50. Considera aprovechar estos 3 a 6 meses antes de intentar concebir para preparar sus cuerpos juntos. Para los hombres también, la dieta, un buen multivitamínico, el sueño y el movimiento físico son pilares esenciales para la fertilidad masculina, y es importante que ellos también estén lo más saludables posible antes de la concepción. ¿Sabías que el factor masculino causa problemas de fertilidad entre el 30 y el 50 % de las veces? Aprovecha este tiempo para fortalecer el vínculo con tu pareja mientras hacen cambios saludables en su estilo de vida y le enseñas sobre tu ciclo y tus signos de fertilidad.

Aunque esto pueda sonar como mucho trabajo, intenta incorporar un hábito saludable a la vez. Quizá te resulte fácil incorporar una vitamina prenatal, pero las pruebas de ovulación, el seguimiento de la temperatura basal corporal (BBT) y del moco cervical te parecen abrumadores. Considera añadir un nuevo hábito cada semana y, antes de que te des cuenta, ¡serás una máquina de la salud! ¿Necesitas apoyo? Considera buscar la asesoría de un especialista en fertilidad a través de una consulta virtual de Premom para ayudarte a empezar. Aprender a cuidarte antes de concebir te dará el poder de seguir cuidándote después de la concepción, para que te sientas lo mejor posible mientras cuidas a tu pequeño. El bienestar comienza con una base sólida. Así que no lo demores, ¡empieza desde donde estés! 

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