Este artículo fue redactado por profesionales médicos autorizados en Estados Unidos y traducido al español. Su contenido es únicamente informativo y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Articulo original en ingles publicado el 2019-10-17.

Es posible que hayas notado estos efectos en tu ciclo menstrual, como que tu periodo se retrase durante periodos prolongados de altos niveles de estrés. Cuando estás bajo estrés extremo, se activa la respuesta de lucha o huida y cualquier sistema que no sea necesario para la supervivencia comienza a apagarse, incluido tu sistema reproductivo. Las mujeres bajo estrés constante pueden ovular con menos regularidad, lo que dificulta identificar su ventana fértil y conocer el mejor momento para “buscar bebé” con éxito. 

¿Cuáles son los efectos a largo plazo del estrés en tu fertilidad?

Cuando tu cerebro experimenta altos niveles de estrés durante un periodo prolongado, comienza a enviar señales al hipotálamo, que conecta el sistema nervioso con el sistema endocrino (hormonal) y regula la glándula pituitaria. Juntos, el hipotálamo y la pituitaria gestionan las hormonas involucradas en la ovulación, como la hormona LH que se mide en las pruebas de ovulación. Las hormonas del estrés, como el cortisol, alteran la señalización entre el cerebro y los ovarios, lo que puede afectar la ovulación.

Los estudios incluso han indicado que el estrés puede afectar aspectos de la fertilidad más allá de la ovulación, incluyendo problemas con la fecundación y la implantación en el útero. Un estudio publicado en la revista Reproductive Biology and Endocrinology señala que “Tanto en la población general como en la infértil, el malestar se asoció respectivamente con tasas de concepción disminuidas y ciclos menstruales largos (≥35 días) y con peores resultados en medicina reproductiva, incluyendo ovocitos recuperados, fecundación, embarazo y tasas de nacidos vivos. Además, en mujeres infértiles, los estresores psicosociales ‘crónicos’ a lo largo de la vida también se identificaron como perjudiciales para la reserva ovárica.”

¿Qué puedes hacer?

Practica la respiración y los estiramientos

Intenta hacer una serie de tres respiraciones profundas y suaves, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Para estirar los músculos del cuello, deja que tu cabeza se eleve con cada inhalación y deja caer la barbilla al pecho con cada exhalación.

Ve a un lugar especial 

Cierra los ojos y visualiza un lugar donde te hayas sentido en paz: una playa, un bosque o un sendero de montaña. Quédate allí mentalmente, mira a tu alrededor, percibe los aromas frescos y relájate.

Infórmate

El conocimiento es poder. Edúcate sobre el embarazo: familiarízate con los diferentes tipos de hormonas y las herramientas disponibles.  Al comprender las causas de la infertilidad y las opciones de concepción natural disponibles, podrás tomar mejores decisiones y sentir que tienes más control.

Busca apoyo

Comparte con tu familia y amigos lo que estás viviendo para que entiendan por lo que estás pasando. Únete a un grupo de apoyo o a un programa que te ofrezca la oportunidad de conocer a otras personas que están atravesando una experiencia similar.

En Premom entendemos que la fertilidad va más allá del seguimiento. Apoyamos tu camino hacia un embarazo saludable: mental, emocional y físicamente.

References