Los niveles de ansiedad y depresión parecen ir en aumento, especialmente en el mundo pospandemia en el que vivimos. Muchas mujeres han pasado por depresión o ansiedad, o sufren actualmente síntomas depresivos o de ansiedad de leves a graves, mientras intentan concebir o se preparan para hacerlo.
Se ha demostrado que las mujeres presentan una mayor prevalencia de trastornos del estado de ánimo y de ansiedad durante sus años fértiles, ¡más que en cualquier otra etapa de su vida! Y con razón. Los 20 y los 30 años suelen estar llenos de cambios vitales drásticos y de hitos exigentes, sumados a la presión social de formar una familia o de avanzar en la carrera profesional.
¿Por qué es importante esto al intentar quedar embarazada?
Investigaciones recientes analizaron la depresión, la ansiedad y los medicamentos psicotrópicos (medicamentos que afectan el estado mental) y sus efectos sobre la fertilidad. El estudio observó que las mujeres con síntomas depresivos de moderados a graves presentaban los mayores impactos en sus probabilidades de concepción, independientemente de si estaban recibiendo tratamiento.
También se observó que los medicamentos antidepresivos pueden tener un impacto negativo sobre la fertilidad debido a su efecto secundario común de disminución de la libido.
Esto nos indica que, independientemente del uso o no de medicación, los síntomas depresivos sí tienen un impacto negativo en la fertilidad; sin embargo, también se identificó que intentar concebir y el propio proceso de concepción pueden empezar a provocar depresión en algunas mujeres.
A menudo la depresión se asocia con un fenómeno llamado «desregulación del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal-ovárico», que en esencia significa que el cerebro y las glándulas endocrinas están sobrecargados y no se comunican como deberían. Esto puede afectar el ciclo hormonal y disminuir o detener por completo la ovulación. Lo alentador de esta correlación es que, cuando las mujeres logran corregir la desregulación del eje HPAO, no solo pueden mejorar su estado de ánimo, sino también su fertilidad.

¿Qué puedes hacer?
Si te has sentido ansiosa o deprimida, siempre es un buen momento para iniciar una conversación con un profesional de la salud y comentar tus inquietudes. Suelen contar con recursos útiles o derivaciones, y también pueden revisar tus hormonas para detectar cualquier desequilibrio que pueda estar contribuyendo a tu bajo estado de ánimo.
También es importante recordar que muchas mujeres se sienten de forma similar; el momento de la concepción conlleva una gran carga emocional y muchas expectativas. Es esencial dedicar tiempo a cuidar tus necesidades emocionales mientras intentas concebir. Cuanto mejor te sientas antes del embarazo, mejor podrás prepararte para el camino hacia la maternidad que te espera.
Nunca tengas miedo de pedir ayuda ni de hablar de tus inquietudes con tu médico, tu pareja y tu familia. Aunque el futuro pueda parecer sombrío a veces, cuanto más actúes para buscar tratamiento, terapia o iniciar prácticas de meditación o de terapia cognitivo-conductual, antes empezarás a sentirte mejor y a restablecer tu fertilidad.
Puedes aprender más sobre este tema en La salud emocional y tu fertilidad.
Recursos útiles:
Línea Nacional de Prevención del Suicidio (EE. UU.): 800-273-8255
Apoyo posparto: https://www.postpartum.net/get-help/help-for-moms/
Libros:
«Happy for no reason», del Dr. David Burns
«How to do the work», de Nicole LePera (The Holistic Psychologist)
«A Mind Of Your Own», de la Dra. Kelly Brogan
Referencias:
| "Helping women track their ovulation in a smarter way" |






