Este artículo se tradujo del original en inglés publicado el 2026-10-09. Tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional.

Puntos clave

  • El cambio de nombre a síndrome ovárico poliendocrino metabólico (PMOS, antes PCOS) se acordó mediante un proceso formal de consenso internacional, no por una sola organización.

  • Entre los participantes del taller, el apoyo fue casi unánime; solo dos no apoyaron cambiar el nombre.

  • Sus objeciones eran concretas: la evolución de la investigación sobre el componente genético, la posibilidad de un fenotipo masculino y las preocupaciones sobre el cambio de marca y la comercialización.

  • El desacuerdo dentro de un proceso de consenso es normal, y dejar constancia de él indica que el proceso funcionó.

  • Nada de esto cambia los criterios diagnósticos ni tu diagnóstico.

El cambio se acordó mediante un proceso internacional de consenso de varias etapas, con 56 organizaciones y 14360 respuestas a encuestas. Solo dos participantes del taller no apoyaron el cambio de nombre. Citaron la evolución de la investigación genética, un posible fenotipo masculino y preocupaciones sobre el cambio de marca y la comercialización. Sus objeciones se registraron en vez de dejarse de lado.

¿Cómo se decidió el nuevo nombre?

Mediante un proceso formal, a lo largo del tiempo y con muchas personas.

  • 56 organizaciones académicas, clínicas y de pacientes

  • 14360 respuestas a encuestas

  • 2 participantes del taller no lo apoyaron

El consenso se publicó en The Lancet el 12 de mayo de 2026.1 En su gobernanza participaron 56 organizaciones académicas, clínicas y de pacientes de referencia, y el proceso reunió 14360 respuestas a encuestas (DOI: 10.1016/S0140-6736(26)00717-8).1 El acuerdo sobre el nuevo nombre se alcanzó en febrero de 2026.1 Los participantes prefirieron tres términos: poliendocrino, metabólico y ovárico.1 El nombre resultante describe lo que implica la afección —varias glándulas endocrinas, características metabólicas y el ovario— en vez de un aspecto que nunca fue del todo preciso.

Esa magnitud importa para interpretar lo que sigue. Que un proceso de ese tamaño produzca una unanimidad casi total es un resultado sólido; el desacuerdo que se describe a continuación forma parte de él, no se contrapone a él.

¿Quiénes no estuvieron de acuerdo y cuántos fueron?

Dos participantes del taller no apoyaron cambiar el nombre.1

Conviene precisar esa cifra, porque «los investigadores no estuvieron de acuerdo» puede interpretarse como una división en todo el campo. No fue así. En un proceso con decenas de organizaciones y miles de respuestas, dos participantes se opusieron a cambiar el nombre en absoluto.

También conviene precisar a qué se opusieron. Su objeción era al cambio de nombre, no específicamente a la palabra «ovárico» ni a un componente concreto del nuevo nombre.

¿Cuáles eran sus objeciones?

Eran tres y cada una señala algo que sigue sin resolverse.1

  1. La evolución de la investigación sobre el componente genético. La investigación de la contribución genética a la afección sigue activa. La preocupación es que nombrar algo fija cómo se piensa sobre ello, y un nombre establecido ahora puede encajar mal con lo que la genética revele después.
  2. La posibilidad de un fenotipo masculino. La literatura científica debate si los familiares varones podrían presentar un conjunto relacionado de rasgos. Un nombre que contiene la palabra «ovárico» no contempla esa posibilidad. Sigue siendo una pregunta de investigación abierta, no un hallazgo establecido.
  3. Preocupaciones sobre el cambio de marca y la comercialización. Renombrar una afección ampliamente reconocida tiene consecuencias prácticas: para las comunidades de pacientes organizadas bajo el nombre anterior, para la literatura existente y para el interés comercial asociado a un término nuevo. Es una preocupación que merece tomarse en serio, también por parte de las empresas que escriben sobre ella.
Tres preocupaciones sobre el cambio de nombre: investigación genética, posible fenotipo masculino y cambio de marca.
Las tres objeciones registradas contra el cambio de nombre: investigación genética en evolución, posible fenotipo masculino y preocupaciones sobre el cambio de marca.

¿Que exista desacuerdo registrado significa que el cambio es poco sólido?

No. Significa que el proceso se documentó correctamente.

Un proceso de consenso que comunica unanimidad cada vez suele ser un proceso que no registró el disenso. Publicar cuántos participantes no estuvieron de acuerdo y sus razones permite a cualquiera juzgar por sí mismo la solidez del acuerdo.

El punto esencial sigue siendo válido. El nombre anterior describía un aspecto —muchos folículos pequeños interpretados como quistes— que nunca fue preciso y que generaba confusión persistente entre pacientes y profesionales clínicos. Las objeciones anteriores tratan de poner nombres mientras la ciencia sigue avanzando. No son argumentos a favor de que el nombre anterior fuera mejor.

Qué significa esto para ti

En la práctica, nada cambia.

Los criterios diagnósticos no cambiaron con el nombre.2 Un diagnóstico previo de PCOS sigue siendo válido. No tienes que hacer nada, no necesitas un nuevo diagnóstico ni repetir pruebas por el cambio de nombre.

Hay una transición de tres años hasta 2028, durante la cual ambos nombres siguen en uso clínico.1 Si tu profesional clínico utiliza el nombre anterior, es lo esperado y no significa que esté desactualizado.

Una pestaña cambia de PCOS a PMOS mientras los mismos registros clínicos se conservan.
Solo cambió el nombre: un diagnóstico previo de PCOS sigue siendo válido bajo el nombre PMOS y los criterios diagnósticos son los mismos.

Qué significa esto para el seguimiento con Premom

Premom es una aplicación de seguimiento de la ovulación. No está destinada a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad, incluido el PMOS. La información proporcionada tiene fines educativos y no debe sustituir la consulta con un profesional sanitario.

Nuestra Health Library está adoptando el nuevo nombre junto al anterior, precisamente para eso existe el periodo de transición. La terminología de la aplicación y de esta biblioteca puede no cambiar en todas partes a la vez.

También somos una de las partes comerciales a las que se refiere la tercera objeción. Nos parece mejor reconocerlo que no hacerlo.

Acerca del PMOS

El síndrome de ovario poliquístico pasó a llamarse síndrome ovárico poliendocrino metabólico (PMOS) mediante un consenso internacional publicado en The Lancet el 12 de mayo de 2026.1 Los criterios diagnósticos no cambiaron.

En adultas, el diagnóstico requiere dos de tres características, tras excluir otras causas: hiperandrogenismo clínico o bioquímico, disfunción ovulatoria y morfología ovárica poliquística en la ecografía o elevación de la hormona antimülleriana.2 La prevalencia comunicada varía según los criterios aplicados; la International Evidence-Based Guideline de 2023 informa de un 10–13% (DOI: 10.1210/clinem/dgad463).2

References

  1. Teede HJ, Bahri Khomami M, Morman R, et al. Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process. The Lancet. Published online 12 May 2026. DOI 10.1016/S0140-6736(26)00717-8 · PMID 42119588. CC BY 4.0.

  2. Teede HJ, et al. Recommendations from the 2023 International Evidence-Based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. J Clin Endocrinol Metab. 2023;108(10):2447–2469. DOI 10.1210/clinem/dgad463 · PMID 37580314.

Por qué no necesitas quistes ováricos para tener PMOS